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Inglaterra – Tour gratis en Londres y lugares a orillas del Támesis (Parte I)

Nuestra estadía fue de 3 días (cortada al medio por una fugaz visita de 2 días a la capital escocesa). Durante esas 3 intensas jornadas, recorrimos muchos lugares con historia y también con modernidad. Acá les contamos la experiencia durante los 2 primeros, donde hicimos por ejemplo el tour gratis en Londres, quedando el ultimo (el de los museos y la historia) para una segunda parte de este post.

 

Primer día

Comenzamos tempranísimo el día, para abordar el tren Eurostar rumbo a Londres. Lamentablemente calculamos mal el tiempo y llegamos con los minutos justos para tomarlo. Pero finalmente pasamos por migraciones, en donde un inglés con un grosero mal humor nos atendió muy descortésmente, pero nos dejó pasar de todos modos.

El tren que conecta ambos países lo hace atravesando por debajo al canal de la mancha y a una altísima velocidad, por lo que queríamos conocer esa experiencia. Ocupamos nuestros asientos y ya con el viaje entrado y sin más paisaje para ver, dormimos un poco.

 

Londres Eurostar

 

Llegamos a Londres y la ciudad de la lluvia y la neblina nos recibió con un buen tiempo. Llegamos a una estación, pero teníamos que ir a otra a hacer la reserva del nocturno, Caledonian Sleeper, que nos llevaría dos días después a Escocia. Caminamos unas 4 cuadras y logramos hacer el trámite. Tomamos un taxi al hotel para dejar nuestras mochilas mientras recorríamos y esperábamos la hora del check in.

 

Hotel Londres

 

Directo fuimos a la estación de subte y de allí al centro, a conocer al famoso Big Ben. Imponente fue salir de la estación y encontrar ese gigante en tus narices.

 

Big Ben

 

Había muchísima gente, demasiada, caminando por las veredas, las calles, por todos lados. Y el sol asomaba ya con fuerza en el horizonte. Caminamos, sacamos fotos de uno y otro lado del puente, al Big Ben, al London Eye, a la abadía de Westminster, en fin hicimos un recorrido por la zona.

 

London Eye

 

Abadia Westminster

 

Abadia Westminster

 

Por mala suerte, desde el primer día, se me había lastimado el pie a causa de la zapatilla que había estrenado para el viaje, y encima esa primera caminata en Paris en busca del hotel por más de 20 cuadras con la mochila a cuestas, no ayudó demasiado tampoco. Se habían hecho unas ampollas considerables en los pies y el dolor era notable como para seguir caminando a un ritmo apurado, así que decidimos volver al hotel, tomar la habitación y descansar un poco.

 

Big Ben

 

Como gran recomendación y también como nota mental, llevar siempre un botiquín bien armado, con todo lo que crean que pueda ser necesario y útil tenerlo a mano, porque uno nunca sabe si lograra comprar lo que necesita sin receta en un país extraño. Teníamos aguja (en el mini costurero), así que reventamos las ampollas, quitamos la piel sobrante y luego aplicamos una crema cicatrizante que aceleraba la mejoría de la zona.

 

Nuestra preocupación entonces, pasaba por todo el desajuste que le hacíamos al cronograma, pero entendimos que este imponderable podía ocurrir y había que ponerle optimismo al asunto y ver cómo nos reacomodábamos para no perdernos de nada de lo que habíamos ido a conocer.

 

Londres

 

Teníamos ya sacada la entrada al museo de cera de Madame Toussauds, que venía junto con la del London Eye, para esa misma tarde a las 15hs.

Por supuesto, no fuimos, así que dimos por perdida esa entrada, pero pensamos en que al día siguiente podíamos ir a buscar la del London Eye.

Como ya me sentía mejor luego de la curación y el descanso, nos fuimos del hotel con la consigna de hacer algo simple y despacio, sin mucha caminata ni apuros.

 

London Underground

 

Tomamos el subte entonces hasta el Tower Bridge, y caminando muy despacio, lo recorrimos y sacamos varias fotos.

 

Tower Bridge Tower Bridge Tower Bridge

 

Tower Bridge

 

Comenzó a caer la tarde y nuevamente pensamos en que nos iba a pasar lo mismo que en Paris, esto de no encontrar lugar donde comer, ya que empezaba a cerrar todo. Por suerte en Londres hay más opciones y uno puede encontrar lugares abiertos un poco más tarde (tampoco mucho más de las 22hs). Vimos un local que se llamaba Pizza Expres y decidimos darle revancha a la pizza del día anterior en Paris. Nada que ver a la pizza argentina, pero se dejaba comer, rica pero muy finita para nuestra costumbre.

Salimos del restaurant y se había levantado un frio atroz. El viento te helaba los huesos, y comenzó a caer una lluvia fina pero constante, por lo cual sin más demoras nos volvimos al hotel a retomar calor y descanso.

 

Segundo día

 

Al día siguiente mis pies estaban muchísimo mejor, entre la crema y las curitas, parecía que se había aflojado el ardor y la lastimadura.

Con ánimos completamente renovados, decidimos comenzar el día retirando las entradas del London Eye en el Madame Toussauds. Fuimos hasta allí en subte y nos encontramos con una cola monumental, gigante. Preguntamos y explicamos nuestra situación a gente del museo, para que nos dijeran si había que hacer la cola igual, para nuestra desgracia, nos dijeron que si.

Nos comimos toda la cola de más de media hora mirando el reloj porque queríamos llegar al tour gratis de Sandeman a las 11hs, en otro lugar lejos de la ciudad.

Finalmente, cuando llegamos a la caja, el chico nos explicó que con ese ticket teníamos 3 días consecutivos de uso del mismo, pero en el horario elegido, ni antes, ni después. Y que recién cuando era ese horario nos daban las 4 entradas (las del museo y del London Eye). Genial, habíamos perdido tiempo, mucho, en la nada misma (aunque la noticia de que la entrada al Madame Toussauds aun servia, era algo muy bueno).

Nos fuimos corriendo al subte y llegamos al punto de encuentro del tour justo cuando recién comenzaba (ya habían pasado algo así como 15 minutos de las 11hs)

Recorrimos una parte de Londres con el tour que guiaba una española llamaba Belén, de muy buen humor e información, Con este tour vimos el cambio de guardia del palacio de Buckingham incluso, cosa que pensábamos hacer por nuestra cuenta, así que tachamos un pendiente de la lista.

 

Palacio Buckingham

 

Palacio Buckingham

 

Recorrimos bastante (el Bunker-Gabinete de Guerra de W. Churchill, el Arco de Wellington,  el Hyde Park, el Palacio Buckingham (donde vimos un poco del cambio de guardia), la Downing St. 10 (casa Primer Ministro), el Parque St. James, la Guardia Montada, Trafalgar Square, la columna de Nelson, la Galeria Nacional,  el Big Ben y Parlamento y la Abadía Westminster) y ya cuando se habían cumplido las 2 horas y media que decía el tour que tardaba y con todavía una explicación más en la última parada (la abadía de Westminster), nos tuvimos que retirar del tour porque sino nos alteraba todo el día que habíamos armado.

 

Arco Wellington Hyde Park Guardia Londres

 

 

Londres

 

Columna Nelson

 

Más información de cómo son estos tours en las distintas ciudades donde se realizan, aquí

 

Volvimos hasta la plaza de Trafalgar a sacar unas fotos de cerca y justo nos topamos con una manifestación de ciudadanos de países árabes, pintoresca la escena, miramos un rato, sacamos fotos y nos dirigimos con subte al Madame Toussauds, El plan que trazamos a último momento consistía en llegar allí, retirar las entradas y ya que nos dejaban pasar, dar un vistazo súper exprés y seguir viaje.

 

Trafalgar Square Trafalgar Square Trafalgar Square

 

Entramos, nos divertimos con algunas esculturas, nos enganchamos con varias cosas, pero finalmente, al cabo de media hora o un poco más ya estábamos afuera, no porque el museo fuera aburrido, sino todo lo contrario, pero es que teníamos muchos otros lugares de la ciudad para conocer aún.

 

Madame Toussauds

 

Madame Toussauds

 

Teníamos sacadas las entradas para la Tower of London, un castillo medieval maravilloso, que posee museos en su interior y espacios muy interesantes para visitar.

 

Tower of London

 

Tower of London

 

Eran más de las 4pm y el castillo cerraba a las 18hs, así que teníamos un tiempo ajustado de visita. Aun así, lo recorrimos bastante bien, y eso que encima cerraron todo mucho más temprano (20 minutos antes) porque estaba la recepción de una corona y se había armado un gran desfile en el castillo. Pudimos verlo y el espectáculo estuvo interesante, por suerte.

 

Tower of London

 

Tower of London Tower of London Tower of London

 

Salimos de allí y teníamos el puerto de la navegación por el Támesis justo al lado. También habíamos sacado ese boleto por internet, y aunque teníamos un horario predeterminado, en la página decía que se podía tomar cualquier otro que fuera después de ese horario sino se llegaba al elegido.

 

Tower Bridge

 

Así que nos tomamos el barco que por 40 minutos nos llevó a conocer Londres desde el Támesis, lo que nos vino bárbaro también para descansar los pies, la espalda, relajar todo.

 

Navegacion Tamesis Navegacion Tamesis Navegacion Tamesis

 

Es muy interesante el paseo y está buenísimo ver la ciudad desde otra perspectiva, además está ese gustito de decir “tuve la oportunidad de navegar el Támesis”.

El recorrido de la navegación terminaba justo enfrente del London Eye, habíamos logrado trazar un recorrido bastante aceitado sin grandes desplazamientos, así que hacia la rueda gigante nos fuimos.

Compramos café y muffins en el camino pensando en que durante la cola íbamos a tener tiempo de merendar muy tranquilos, como habíamos leído de las colas larguísimas que se hacían, creímos que sería igual.

Llegamos a la puerta y no había nadie, tan solo unas 10 personas esperando la próxima capsula para subir. Quisimos pasar, pero la entrada que nos habían dado en el museo debía validarse en una fila especial que había en las boleterías.

Hicimos el tramite super rápido y subimos a la capsula.

 

London Eye

 

London Eye

 

Una nueva experiencia genial. Poder ver Londres desde arriba, en esas capsulas transparentes, tiene su encanto definitivamente.

 

London Eye

 

London Eye London Eye London Eye

 

Bajamos al cabo de media hora y como ya la tarde caía, tomamos un subte hacia el último punto de estos 2 agitados días londinenses, la mítica Picadilly Circus.

 

London Eye

 

Si aprendes a usar la red de subtes de Londres, realmente podés moverte a todos lados, lo único malo es que en las combinaciones uno puede llegar a caminar varias cuadras bajo tierra sin darse cuenta. Así que a veces es preferible caminar alguna cuadra por arriba e intentar tomar una sola línea. Y si vas a estar varios días, te conviene comprar el pase por 7 días que te permite viajar en forma libre por la red todas las veces que quieras (la única cuestión que tenés que saber es que dividen la red por zonas, así que si usas el pase para zonas más alejadas, te sale más. Si solo estarás en la zona céntrica y aledaños, compra el de zona 1 y 2)

Llegamos a la estación de subte de Picadilly y al subir estás frente al característico cartel luminoso. Fotos justo en el momento en el que pasa la publicidad de TDK y algunas más alrededor, y ahora si, a ir cerrando el día.

 

Picadilly Circus

 

Volvimos ya de noche a la zona del centro para tomar fotos del Big Ben y del London Eye iluminados. Con estos hermosos recuerdos conseguidos, nos dirigimos al hotel.

 

Big Ben

 

London Eye

 

Big Ben

 

Había que tomar las mochilas y volver a la estación de tren de Euston para  tomar a las 23:50hs el nocturno, para el  que habíamos reservado el camarote el día anterior.

Si todo está cerrado, una excelente opción en Londres para comer, son los locales de comida en las estaciones de tren y subte. Estas cierran muy tarde. Compramos algo que se podía llevar y ya abordamos el tren.

Cuando hicimos la reserva, le pedimos especialmente a la chica que nos atendió que nos pusiera juntos, e incluso cuando nos dio los tickets nos explicó que aunque era dos  números no consecutivos, estábamos juntos.

Bueno, no fue así, nos querían mandar a dos camarotes separados, a dormir con algún desconocido. Por suerte pusimos la cara de victimas suficiente como para que nos ubiquen juntos, como correspondía.

El camarote es una gran opción para dormir, fueron 8 horas de gran descanso, a la que le sumamos la alegría de haber tenido un día súper productivo, lleno de momentos hermosos, lo que nos predispuso de la mejor manera para la nueva etapa que íbamos a afrontar en Escocia los siguientes dos días.

 

 

Marcelo Aguilera
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Marcelo Aguilera

Ingeniero en Informatica, los códigos de programación no es lo que más me gusta ver. Prefiero los paisajes de los viajes, pero cuando no se puede estar en ellos, me surmejo en las imágenes de blogs y páginas para lograr la planificación perfecta del próximo viaje a hacer. Me defino como viajero meticuloso que siempre quiere conocer hasta el último rincón. Cuando estoy en la rutina, me despejo entrenando, ya que además soy corredor.Y por supuesto, soy el papá de Sofía, la loquita que me da los besos más lindos cada noche.
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